Un Día las colinas existiran en mi Urbe

Todo es una perdida de tiempo.
El último charco es un idilio que se pierde en la mar
Protégeme de la sobriedad

Que mi cuerpo cae en tentación del amor
Sentimiento que se acurruca inocente, temeroso
Ser maligno que se injerta en mis albedríos

Maldad cubre esta superficie
Esta inmunda sobriedad.
Ser o no ser
Bien o mal
Sin aspavientos el disfraz no existe
La inercia me protege del los seres.

Automatizado voy tumbando señales
Cuerpos pintados de rojo granate, azul azulado, verde amarillento
Ideas ficticias
Cajones que se desplazan.
Todos muertos
Ciudadanos engendros.

A todos yo no los veo
Me cruzo y un reojo me indica que allá alguien ha muerto
¡Que su brazo descuartizado¡
¡Su cerebro reventado¡
Todo es solo noticia del día.
Libérenme de esta sobria sociedad

Reziklario