Eras la niña de todas mis noches, aun, y aun lo seras
Viene dando vuelcos un desierto en tus ojos
Un anagrama idílico
Formando el vuelo de tus llantos
A la imagen transgredida de tu niñez insulsa
Vine mil desanides en esta noche
Y tus ojos buscan un arraigado fervor
Un amor perdido en sofocantes perversiones
Nadie toca la puerta de la niña de ojos de dunas
Nunca vuelven a observar la infranqueable ribera de los parpados
Y la teñida sabana que una vez dejamos
Aun te Amo, aunque pocas veces te lo dije.
Aunque aun sigamos juntos
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