Muerto, el gato menor

Se murió como un dibujo animado, con la cara de fondo al precipicio, que no es más hondo que el piso de mi cocina, se callo de panza con el peso de una silla en la espalda.
Un pedazo tieso y lizo, al cual puedo peinar sin que se mueva, a quien puedo mirar a los ojos sin que los mueva, esos ojos lacrimosos, fijos y húmedos, y su cara se ve tan bien, su cuerpo tiene formas perfectas, formas que solo puede tener alguien que esta constantemente quieto. Parece salido de alguna parte de la cultura egipcia e insertada en este tiempo. Sus extremidades superiores se extienden hacia delante, y las inferiores hacia el sur de su cuerpo. Ahora se asemeja a una pequeña alfombra, plana, con los brazos tendidos, espera volar, la tengo frente a mí y no se escapa, sus ojos aun me observan y siento que la puedo querer.
Anoche cuando la encontré, su rostro describía una alegría inmensa, murió con una sonrisa

Reziklario