PornStar
Esto talvez no debería estar aquí, pero no quiero censurarme.
Un día
No la conocía y ella tampoco a mi, Al parecer le llamo la atención mi mail, un mail que me suena algo extraño en estos días, ya no he vuelto a ser, ya no mas libertario, hoy estoy preso, pero con amor, amor y libertad. Amor no la quiero dejar libre (ese es otro tema).Yo no la conocía, no recuerdo las primeras palabras q me dijo, quizás pregunto por alguno de mis amigos con quienes frecuentaba, ella era una ex-enamorada de Lucas, amiga del grupo y yo pertenecía al grupo, no obstante muy pocas veces anduve entre ellos, jauriílla de lobos. Mi relación con ella fue algo fugaz, sin embargo llena de fluctuaciones sádicas.Me dijeron los de la jauriílla que Adela quería conocerme, que siempre preguntaba por mí y una sarta de mentiras mas, no las creía, no me atraía tener algo con una conocida del grupo pero al poco tiempo una salida, dio un vuelco a mis días.En ese tiempo bordeaba los 22 años y me imagino que era más tímido de lo que soy ahora. Mí nombre es Julián- Como estas. Ya te estabas demorando bastante, creí que no vendrías.- Hola Julián, lo siento, pero no me dejaban salir.Un largo mutis, no sabia que decir, retrocedí un poco y asome mi vista por su pequeño y bien formado trasero, su rostro no me llamo la atención, ya la había visto por WebCam, no era bella.Al poco rato llego el bus y fuimos directamente a un pequeño barranco al sur de Lima, con un paisaje muy romántico para muchos, muy estimulante para mi, sin dejar rastros de romanticismo en mi ser, ni el cielo ni el mar, solo el frió me estimulaba. Y Adela parecía estimulada por completo, se me pegaba hasta sentir como ese menudo cuerpo estrujaba mi pene, y mi pene estimulaba mis ideas, conjugándose con el frió y una brisa marina que empezó a ponerme nervioso.Esta mujer buscaba una mirada mía, buscaba mis labios, y yo le deje encontrar mis labios al mismo tiempo que mis manos encontraron su vagina, y su cuerpo empezó a tiritar al vaivén de mis dedos, uno a uno los fui introduciendo hasta llegar al cuarto, no puso ninguna resistencia, quería tragárselo todo, quería que la rompiese.-Soy tuya, me gustas y quiero que me rompas, me esta doliendo y no quiero que te detengas.Su rostro iluminaba la habitación sin paredes, sin techo, ella gemía de placer y yo le metía 5 dedos, mientras la gente pasaba a nuestro alrededor.
Desdibujandome
Ese día en el parque fue único, aun lo recuerdo como si fuese ayer, mas no puedo decir lo mismo de ella, casi ni la recuerdo…, al parecer sigue en el sueño de ser una gran actriz porno y vender muchos videos en el “Hueco” de la Avenida Abancay, pero ya no conmigo, yo me Salí de su historia, yo cree mi propia historia, alejado del tiempo, mas retirado del grupo, esa jauriílla, aquí estoy bien.
Después de ese día no volví a saber de ella, por algunos días, hasta que me la volví a encontrar por msn y me dijo que quería volver a salir conmigo, no me hice de rogar y le dije que yo también deseaba eso, que viniese a mi casa.
Estuve muy ansioso hasta el día en que la volví a ver y no pudo llegar en mejor momento, mi casa era para los dos solos, baje a abrirle la puerta y la vi, llevaba un pantalón ancho, que no me excitaba mas de lo que estaba, pero me había dicho que me tenia una sorpresa, y yo esperaba que fuese algo realmente espectacular, ese día solo pensaba en meterle mi verga.
La hice pasar rápido, la lleve a mi cuarto y le dije que cerraría mi msn, ella se acerco y empezó a besarme, sin darme tiempo a cerrar, ella había estado pensando en mi verga, ese era su objetivo, así me lo hizo saber meses después. Adela tenia las cosas bien planteadas, quería coger como loca, y quería que yo le hiciese todo lo que le había propuesto por msn. La senté en mis piernas y empecé a besarla, mientras con mi mano izquierda iba masajeándole su pequeña vagina que ya había mostrado tener una flexibilidad asombrosa, la tome de las manos y la levante de un tirón para continuar sacándole la ropa, rápidamente su pantalón se resbalo entre sus piernas y fue a parar junto a su polo, en un rincón de la cama
Asombroso verla, en realidad tenía un pulcro trasero, pequeño, durito, todo bien puesto, unos sublimes pechos, que me invitaron a besarlos al instante. Su cuerpo olía muy bien, era un deleite besarla toda, después del pecho proseguí por la espalda, recorriéndole desde la nuca hasta casi llegar a su ano, bordeando sus nalgas, me detenía ahí a observar ese pequeño orificio que se notaba ya había sido trabajado por otras manos. Me gustaba, no tenia reparos a la hora de entregarse, la agarre de la cabeza y le puse mi verga en su cara, la miro y como si fuese un rico postre se lo metió y empezó a mamarlo con tal ganas que no pude mantenerme mucho tiempo en pie y se la quite de la boca casi a la fuerza y se lo resbale por la vagina hasta que mi pene se impregno de sus flujos vaginales y se lo metí de a pocos, hasta que note que su pequeña vagina ya empezaba a aflojar, pero aun no dejaba entrar todo mi pene, le subí las piernas al hombro y empecé a embestirla hasta el fondo, primero no pude meter mas que un poco mas de la mitad, luego fuimos cogiendo el ritmo y poco a poco se iba hundiendo mas mi pene, ella gritaba como una verdadera actriz porno.
-Si papi, que rica verga tienes, me estas rompiendo, auuuu, reviéntame
-Dime que me quieres, grítalo, dime que te gusta metérmelo, grítalo.
-Uff tienes un pene enorme, ya no me entra mas, empuja, empuja, quiero que me duela.
Y así lo hacia yo, empujaba y empujaba hasta que sentía que chocaba algo en el interior y entonces ella daba un pequeño salto y proseguía con sus gemidos y los gritos que seguramente se habrían escuchado hasta la calle.
El espacio era reducido y en verdad me había encontrado con una fiera, ella tragaba casi todo mi pene, así que decidí llevarla a la sala, la tome de las nalgas y de paso metí un dedo al ano y me la lleve cargada a la sala sin sacarle mi pene y moviéndome a cada paso, arrinconándola a la pared del pasadizo.
La puse en el sofá y le pedí que cogiera sus piernas firmemente hacia arriba, así lo hizo mi putita, y me dejo ver todo su bello culito, su pequeña vagina y como se la había dejado bien abierta, entonces me acerque y se lo empecé a besar, que rico era sentir sus flujos, que bien lo sentía ella aquellos besos, que no tardo ni dos minutos en explotar en un gran orgasmos, que hizo tragarse de un golpe mis dos dedos que estaban masajeando su ano, que rica, tenia el ano ya bien dilatado, y no desperdicie ese momento y le puse mi pene al borde del ano, hay mismo le cambio la cara, no quería, me dijo que tenia miedo, que no lo había hecho antes…. Ahhh carajo, mi putita, me esta mintiendo, la mire y le dije con voz suave, lo voy a hacer despacio, no te preocupes, y empecé a empujarlo poco a poco, aunque su ano se notaba ya bien trabajado no entro con mucha facilidad, cuando ya estuvo dentro el glande ella ya hacia rato que había empezado a gemir sin control, sus gritos eran excitantes y a la vez desconcertantes, no podía creer que la chica tierna a la que días antes había conocido en persona fuese esta misma putita que me gritaba, que me rogaba por mas verga, por que por msn siempre había sido una chica tierna a veces un tanto aburrida, del tipo de mujer que no piensas tener en la cama o crees que no pueda estar en la cama con un hombre que no sea su pareja por mas o menos 15 años, pero ahí la tenia en el sofá desnuda y con mi glande ya metido en su ano, proseguí como me lo pedía ella y seguí empujando, sentía como se estiraba su ano, como entraba mi pene que se notaba mas grande de lo que es en realidad en contraste de ese menudo cuerpo que sin embargo recibía y se adaptaba a mi verga muy bien.
Mi verga seguía entrando, su ano apretaba muy bien, ella ya no hablaba, ya no gritaba, parecía que iba a llorar y exploto lanzando unos gritos estremecedores, otro orgasmo y aun no terminaba de meter mi pene, que ella se encargo de un tirón resbalarlo por su agujero, en pleno orgasmo resbalo su cuerpo hacia mi pene y se lo introdujo todo, no podía creerlo, había entrado toda mi verga en ese pequeño culito.
Adela estaba quieta, ya no gemía, levanto la vista y vio como se había tragado toda mi verga, y empezó nuevamente a moverse, lentamente, jalando un poco hasta casi la mitad de mi pene y luego hundiéndolo todo, yo levante la vista para ver como se deleitaba, como le cambiaba la expresión cada vez que se enterraba mi pene en su ano, y pude notar algunas lagrimas, le dije que si le había dolido mucho, y me dijo que si.
-Me ha dolido horrible, tienes un pene muy grueso… Me gusta, házmelo, despacio.
Continuamos con el mete y saca, yo aprovechaba la posición para sobar su clítoris que seguía lubricando, en su ya casi desaparecida vagina, presionada por el estirar del ano, intente meter un dedo y este se hundió rápidamente, ya ella era nuevamente presa de sus sensaciones, y gritaba, y pedía mas, y yo le daba mas, hasta que exploto en un tercer orgasmo, violento, me araño, me jalo de los pelos, tembló y se dejo caer, y se levanto, y volvió a caer unas cuantas veces mas, y yo me venia con ella, le llene de esperma su pequeño culito, que al sacar mi pene se quedo por unos momentos aun muy dilatado y por ratos se contraía.
Me puse de pie y ella aun quería mas, no podía creerlo, se sobaba la vagina y se introducía 3 dedos…. A la vez que me decía:
-Me has dejado bien abierta, mmm que rico, ¿Te lo mamo?
Y le acerque mi pene a su boca y empezó a recoger todo el esperma que había quedado en mi pene y a tragárselo, como una verdadera PornStar, el panorama ya se me desdibujaba y me veía rodeado de cámaras y luces, todas ellas hacia la boca de ella, todas en un zoom hacia mi pene, todas captando mis gemidos.
En un rato mi pene había ha vuelto a tomar la rigidez inicial y Adela se puso de cuatro y empezó a separar sus nalgas, su ano estaba listo para ser penetrado nuevamente, pero me dijo que no, que lo quería en su vagina, entonces me pidió que cogiera mi pene para que ella pudiese colocarse bien, mi pene en la entrada de su vagina, y de un solo golpe lo hizo entrar, mientras que ella lanzaba un grito, un gemido y dejaba caer su cuerpo sobre el sofá, dejándome el movimiento a mi. La tome de la cintura y empecé a embestir, a empujar, ella enterraba su cabeza en el sofá y ahogaba sus gritos en los cojines.
2:48 p. m.
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