Predicado


Puedo ser que ahora aya encontrado en realidad ese rincón que buscaba, esa bóveda donde almacenar mis textos (si almaceno algún día algunos). Predicado, ¿que puede encerrar esta palabra, que denota en si? No lo se, y quizás lo se, todo viene, cae por su propio peso.
Podré quizás encerrar algo que me tenga un significado, talvez un renglón que al leerlo cinco minutos después me deje algo diferente, una forma que no sabia, un dolor que desconocí, ojala que la palabra no sea tan dolorosa, que la sangre que derrame hoy no me impida yacer sobre estas hojas blancas, no me detengan en el principio de mis delgadas líneas, ¿Es que acaso sucumbiré en la manía de querer expresarme?, mas todo parte, muere, también yo, también mi letra, este texto sin destinatario, casi sin remitente, que sale de aquí -corazón-, mas mi mente la abriga y protege, ¿Pero por cuanto?. Mi mente se retuerce de dolencias pasadas, escudriña sensaciones y se envenena de ellas. Cuidadosa en su muerte ella vaga en recuerdos, y juega, y llora, lloro, vago, juego con mi mente, con las delicias que el dolor me permite probar.
La calle no me protege de este desencanto, de esta sucesión en mis noches en las que se produce una sensación que amarga, que envenena tanto mente y espíritu, tanto ser y materia, tanto de mi, tanto de lo que soy, y poco es lo que soy, poco lo que he buscado, un lápiz, un renglón el cual seguir…, seguiré hurgando. No lo se, y quizás lo se, todo viene, cae por su propio peso.

Las líneas pelean por salir, y yo peleo por saber decir, por saber expresar de mis diferentes maneras una sola frase, una delgada línea negra, que me convenza, la cual mirar y forme una figura, que describa esta noche que pasó, este día que me tienta, una vez mas, que me tienta a suscitarme en el vacío, a envejecer con los dedos chamuscados y los ojos reventados frente a un fogón, este que se levantara imberbe y como una figura sagrada engendrara plegarias, rezos incólumes. Todo frente a esta figura que soy, que ahora dibujo, que me describe y sacude violentamente contra el piso, este paso oscilante que me lleva hacia un sendero mas lejano, desconocido quizás, ojala sea así, una figura la cual no llega ni tarde ni temprana, solo una imagen que se disgregara de su par de su vorágine igualdad. Posted by Picasa

Reziklario